- no debe realizarse un experimento con animales no humanos, si existe otro procedimiento científicamente satisfactorio, razonable y disponible, para obtener la información deseada
- se exige que la elección de la especie "utilizada" deberá hacerse cuidadosamente
- deben realizarse aquellos experimentos que empleen el menor número de animales, con el menor grado de sensibilidad neurofisiológica, que causen menos dolor, sufrimiento y estrés, y que más probablemente den resultados satisfactorios
- se obliga a la elaboración de un registro de establecimientos de cría, suministradores y usuarios de animales de experimentación, de tal modo que se pueda controlar todo el procedimiento y trato que reciben los animales no humanos.
Como podemos ver, l@s legislador@s no se plantean el no uso de animales en la experimentación. Mejor dicho, no se plantean el no uso de animales no humanos, porque el uso de animales humanos en contra de su voluntad (como ocurre con los demás animales) está totalmente prohibido.
Los legisladores tienden a ignorar las protestas de sus votantes contra la experimentación en animales no humanos porque están excesivamente influidos por grupos científicos, médicos y veterinarios.
Tampoco facilitan la abolición de dichas prácticas las grandes compañías dedicadas al lucrativo negocio de criar o atrapar animales para venderlos, o a fabricar y distribuir las jaulas, la comida y el equipo usado para experimentar con ellos. Estas compañías están dispuestas a gastar grandes cantidades de dinero para oponerse a cualquier legislación que les prive de sus beneficiosos mercados.
Con intereses financieros como estos, unidos al prestigio de la medicina y la ciencia que aún realiza experimentación animal, la lucha para acabar con el especismo en el laboratorio está abocada a ser difícil y larga.
En teoría, hay una serie de protocolos para el cuidado y uso de animales:
-
indicar el razonamiento y propósito del uso que se dará a los animales no humanos
-
justificar su número estadísticamente
-
ver la disponibilidad y conveniencia del uso de procedimientos menos invasivos
-
preparación de órganos aislados
-
cultivo de células o tejidos o simulación por computadora
-
sedación, analgesia y anestesia apropiadas
-
no duplicación innecesaria de experimentos
-
eutanasia si se anticipa dolor o estrés
-
cuidado post-procedimiento
¿Nos imaginamos que estos protocolos existieran para regular el uso de animales humanos en la experimentación?, ¿no sería más ético pedir la abolición total y absoluta de este tipo de prácticas especistas que conllevan dolor, sufrimiento y muerte?